El tallado de piedra fue una actividad muy extendida entre los antiguos mayas. En palabras de Francisco Peón Ancona, cronista de Mérida, "Yucatán, en toda su extensión, constituye una dilatada superficie de piedra calcárea, cuyo horizonte se pierde en el infinito". Así, era natural que la extracción y transformación de la piedra, elemento básico del paisaje, alcanzaría aquí un gran desarrollo.
La variedad de objetos tallados era bastante amplia, desde piezas para el uso doméstico (morteros, metates) e instrumentos de labranza, objetos ornamentales para el atavío personal. como collares, orejeras y narigueras, hasta las aplicaciones asociadas a la consignación de fechas de acontecimientos históricos y a la representación de deidades: estelas donde se labraban hechos históricos, vasijas ceremoniales, ornamentaciones y esculturas que formaban parte de las construcciones religiosas y de los palacios.
La importancia que tuvo la piedra para los mayas se refleja en el lenguaje: el vocablo tun (piedra) se encuentra frecuentemente en nombre de dioses, lugares, y en las palabras que se empleaban para la cuenta del tiempo.
En la actualidad se observa un incremento notable en la demanda del trabajo en piedra en el mercado interno del Estado, ya que muchos hoteles han puesto de moda las columnas, fuentes y otros accesorios de este material.
Fuente: Mérida artesanal, Segunda edición 2005.
Ayuntamiento de Mérida