Es
posible que el origen de este espacio se remonte a
la primera mitad del siglo XVII; fue hasta el último
tercio del siglo XIX una yerma y desolada plazoleta
llamada Del Jesús por su cercanía con
la iglesia del mismo nombre. En aquella plazuela, durante
los primeros 70 años del pasado siglo, se congregaba
el pueblo cada viernes santo para presenciar la escenificación
de la muerte de Cristo, siendo también campo
de prácticas militares.
En agosto de 1871 el gobernador Manuel Cirerol y Canto
promovió la realización del segundo
parque de la ciudad de Mérida en este sitio,
convirtiéndolo en un bella plaza con fuente.
En
1877 el ayuntamiento lo llamó oficialmente ''Parque
Hidalgo'', quizá en homenaje al cura Hidalgo
o como remembranza al lugar donde se reunían
los ''indios pacíficos'' que recibieron el título
de Hidalgos por ayudar a los blancos en la guerra contra
los de su misma raza sublevados. En 1896, se colocó un
artístico enverjado, se eliminó la fuente
y en su lugar se colocó la estatua del General
Manuel Cepeda Peraza, con lo que hubo que eliminar
los laureles originales y plantar los almendros existentes
hasta hoy.