Ubicado
al costado poniente de la plaza principal, sobre la
calle 62 fue construido durante el gobierno de Don
Santiago Aguirre (1734-1736) trasladándose el
Ayuntamiento a ese edificio y dejando su primer local
que se encontraba contiguo al actual Palacio de Gobierno.
Con el paso de los años este inmueble ha venido
modificándose por diversas razones. Se sabe
que a mediados del siglo XIX, este edificio sufrió una
transformación de importancia, pues a ella se
refiere el Lic. Gabriel Ferrer de Mendiolea al decir: “…Cuando
fue reedificado de 1856 a 1859 constaba de veinticuatro
piezas y cinco galerías de dos pisos”.
Durante el gobierno del
Lic. Manuel Cirerol y Canto (1870-1872) se construyó una pequeña torre en la
que instaló el primitivo reloj municipal que
sería sustituido por otro en 1919. Tiempo
después, en 1900 para ser exactos, se reformó una
parte de la planta alta para convertirla en Salón
de Sesiones, uso que hasta nuestros días tiene
la citada pieza.
En
el año de 1928, luego de convocarse a un concurso
público para restaurar el edificio, se emprendió una
remodelación de la fachada y la construcción
de una nueva torre para el reloj municipal de conformidad
con un proyecto del Arqto. Carlos M. Castillo Montes
de Oca, obteniendo como resultado el Palacio Municipal
tal como se aprecia en la actualidad.
La
administración del Lic. Vicente Erosa Cámara
(1947-1949) mejoró notablemente la entrada principal
del edificio al disponer el traslado y adosamiento
de un colonial pórtico de piedra donado por el Sr. Elías Dájer Fadel que perteneció al
predio número 530 de la calle 58 entre 63 y 65, el cual
se estaba demoliendo por aquellos días. Diversos
cambios de menor interés han ocurrido en el
interior del predio de acuerdo a las necesidades de
los ocupantes, destacándose los realizados durante
la gestión de Luis Torre Mesías (1959-1961)
que lo dotó de la artística escalera
de piedra que hoy posee.
También
están los correspondientes a la administración
municipal de 1985-1987, que colocó en la pared
de descanso de dicha escalera el más antiguo
escudo de Mérida que alguna vez estuvo en la
muralla oriental de la desaparecida Ciudadela de San
Benito.