En
donde antes estuvo el adoratorio del dios maya Itzamná,
los conquistadores levantaron, en 1572, una pequeña
capilla; de la que aún se conserva la pila bautismal,
y más tarde edificaron el templo en donde se veneró por
años al Cristo de las Esquipulas y que estuvo
dedicado a San Miguel Arcángel hasta 1944.

Se
encuentra erigida en una plaza entre frondosos árboles
y cuidados jardines.
Es un exponente de la arquitectura franciscana del S.XVI.
La
fachada es muy sobria, rematada por una espadaña
de 3 vanos, alta y ligera. La portada es de arco de medio
punto y ventana coral con barandal de madera.
En
su interior, al centro del altar se puede admirar la
imagen de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro,
imagen traída de París a principios del
siglo XX.
Actualmente,
el antiguo Itzimná es una de las colonias más
pobladas de la ciudad de Mérida y su parroquia
es de las más activas de la arquidiócesis
de Yucatán.