Por la mezcla de ritmos del Caribe con el clima cálido de nuestra Mérida nace la necesidad de moverse al son que nos toquen, una guracha, merengue, salsa, danzón, chachachá, pasos dobles, con la cadera asentada y los pies sedeños con mucho sentimiento y con el desliz corto y siguiendo al corazón.

|
|