Fue creado como respuesta tanto a las necesidades culturales de la zona, como a la imperiosa tarea de ofrecer talleres dirigidos a madres de familia, estudiantes y todas aquellas personas interesadas en clases de cocina y repostería, belleza y corte y confección.
El Centro Cultural, además, guarda una importante historia que se remonta al año de 1869, cuando fueron abandonados durante el gobierno del Lic. Manuel Cirerol y Canto, los tres edificios de mampostería construidos en tiempos de la colonia y denominados “casamatas” que estaban destinados para depósito de pólvora. El que perdura es precisamente donde se ubican las instalaciones del Centro Cultural.
Es así como en la actualidad, se puede constatar la dedicación y tarea de maestros y alumnos, asistiendo a las siempre concurridas exposiciones gastronómicas, con su toque de elegancia en platillos, guisos y pasteles por mencionar un ejemplo, que día con día degustan más meridanos.