Archivo Histórico
Ayuntamiento de Mérida
inicio | nosotros | acervo | enlaces | contacto
Inicio > Mérida y su historia > Período prehispánico   Regresar
Descarga el video de Mérida y su historia Descarga el video de Mérida y su historia Obtener QuickTime Player
De interés
  - Archivo General del Estado
- Biblioteca Virtual de Yucatán
- ADABI
- Historia de Mérida
- Más enlaces de interés
 
¿Le fue de utilidad
esta información?
 
Acervo
 
Acceder al Fondo Documental Acceder al Fondo Videoteca
Acceder al Fondo Bibliográfico Acceder al Fondo Hemeroteca
Bibliográfico Hemeroteca
Acceder al Fondo Fototeca Acceder al Fondo Mapoteca
Fototeca Mapoteca
Acceder al Fondo Audioteca Acceder al Fondo de Población
Audioteca Población
 
 
Período Prehispánico

La ciudad maya prehispánica de T'ho o Ichcansihó (que significa en maya yucateco “los nacidos de la serpiente”), debió ser de gran importancia durante el apogeo de la civilización maya, a juzgar por la gran cantidad de vestigios arqueológicos que aún se encuentran en varias partes de la ciudad, así como por los cinco enormes basamentos que describen algunos cronistas e historiadores.

Imagen derecha: Dibujo hecho por Fray Diego de Landa
 
"El asentamiento"
De acuerdo con estas descripciones y con los datos recabados de las investigaciones arqueológicas, T´ho debió ser un asentamiento de primer rango, y sostener relaciones de todo tipo con los demás sitios de Yucatán y posiblemente con el resto del área maya. En lo que podemos considerar el centro del asentamiento prehispánico destacaban cinco enormes construcciones, señal de la inversión de una fuerte mano de obra, necesaria para la edificación de esos monumentos.
De una de ellas Fray Diego de Landa nos dejó un croquis con una descripción amplia, que sugiere la presencia de edificios conocidos como cuadrángulos, construcciones características de la región conocida como Puuc, de la región sur de Yucatán, dispuestas alrededor de un patio y con arcos de acceso a esa área.
 
" Vestigios arqueológicos verdaderamente Imponentes"
 

La considerable cantidad de vestigios arqueológicos en la periferia de la actual ciudad de Mérida nos da una idea muy clara de la extensión que alcanzó el sitio prehispánico antes de la llegada de los españoles. Los vestigios contienen estructuras monumentales, pirámides pequeñas, medianas y grandes estructuras de carácter habitacional, tanto en el poniente como en el noreste de la ciudad, así como una gran cantidad de metates y objetos asociados con la elaboración de utensilios tanto domésticos como de caza y agricultura.

Además, muchos investigadores sostienen que los imponentes vestigios arqueológicos de Mérida eran comparables a la arquitectura monumental de sitios como Izamal, Chichén Itzá y Uxmal. Se ha podido calcular que la plataforma prehispánica donde se construyó el convento de San Francisco, en el actual barrio de San Cristóbal, media alrededor de 120 metros por lado y su altura debió de ser de unos cuantos metros menos.

Dimensiones similares debieron tener las demás construcciones mayas, lo que demuestra que T´ho fue más grande que numerosos sitios del área circundante Incluso su extensión colindaba con las provincias circundantes, y es señal también de que debió estar a la altura de otras grandes ciudades del norte del área maya, como los mencionados líneas arriba.

Imagen superior: Fotografía del convento de los Franciscanos destruido en el siglo XIX.
Otro indicador de la importancia de T’ho es que, a la llegada de los españoles, se establece una división de la incipiente ciudad de acuerdo con los "pueblos de indios que ahí existían". Esto señala la extensión que tenía la ciudad hacia los cuatro puntos cardinales, lo que contradice la versión tradicional de que se trataba de una ciudad abandonada a la que sólo acudían los indígenas a presentar sus ofrendas para los dioses. Los vestigios arqueológicos encontrados en el transcurso de los años, podrían servir como indicadores de los límites de la antigua ciudad maya, toda vez que se han detectado núcleos hasta una distancia mayor de los 5 kilómetros de la hoy Plaza Mayor y que en la época prehispánica era el centro de T’ho.

T'ho debió alcanzar su máximo esplendor en el período conocido como clásico (600-900 D.C.) y los vestigios encontrados hacen suponer que compartía un estilo arquitectónico común del sur de Yucatán, conocido como "Puuc", que se caracteriza por la utilización de mosaicos de piedra, en los que se combinan junquillos, celosías, rosetones y mascarones del Dios Narigudo, "Chaac". Testigos de estas piedras las vemos en el costado sur de la Iglesia de Tercera Orden, y en el costado oriente del edificio de la Universidad Autónoma de Yucatán. También es digna de mencionarse la escultura prehispánica conocida como "El Moro Musa", que se salvó de la destrucción o extravío y que actualmente forma parte del acervo del Museo Regional de Antropología, ubicado en el Palacio Cantón.

Los materiales cerámicos son clara evidencia de que la ocupación de T´ho se remonta a los períodos preclásico y clásico temprano, lo que nos habla de un lugar que mantuvo una ocupación constante, situación que también prevaleció en otros sitios, como Dzibilchaltún, Chichén Itzá y Uxmal. Los materiales que señalan el período cronológico del auge de T´ho pertenecen a la esfera cerámica llamada Ceh Pech, todo lo cual acaba con aquella antigua idea, fundada en las leyendas, de que se trataba de una ciudad "fundada por los Itzaes". T´ho sin duda debió mantener contactos comerciales y de otra índole con varias urbes del área norte maya. De acuerdo con estos datos, podemos sugerir un bosquejo de cómo era la vida social, económica y política de los habitantes de Tho antes de la llegada de los españoles.
 
"Una de las más grandes del norte del área maya"
Al igual que muchas otras ciudades del área maya, Tho debió estar dividida de acuerdo con la presencia de familias extensas, que construían sus casas en plataformas artificiales o bien sobre alteraciones del terreno, para expresar la diferencia respecto de las demás clases. En otras palabras, en T´ho también estuvo presente una fuerte jerarquización social, expresada en el registro arqueológico. En base a lo anterior, la arquitectura se agruparía en tres tipos de edificios: templos y edificios públicos, -como los que estuvieron sobre los cinco basamentos descritos por los cronistas-palacios y casas principales, y las viviendas del pueblo. Los testimonios de admiración de los conquistadores, que compararon los edificios aún en pie con las ruinas romanas de la Mérida de España, permiten afirmar que Tho fue una de las ciudades más grandes del norte del área maya. La población vivía seguramente del cultivo del maíz, frijol, calabaza y chile, así como de la caza. Posiblemente también explotaban la miel, el algodón y el henequén; había abundantes animales como venados, perdices, tórtolas, pavos de monte, armadillos, tepezcuintles, cerdos de monte, entre otros. Las casas se fabricaban a base de piedras labradas, sahcab, estuco -las de las clases altas- y de bajareque, madera y hojas de palma las de las clases más bajas, tal y como las podemos ver aún en los pueblos del interior del estado. Había una especialización de la gente, que se dedicaba a la agricultura, la pintura, la construcción de edificios, la elaboración de cerámica, lapidaria, objetos suntuarios, etc. La clase en el poder, a diferencia de los viejos esquemas unilineales que siempre se postulan, debió estar constituida por gobernantes, sacerdotes, guerreros y comerciantes. Se mantenía un fuerte contacto comercial con las poblaciones colindantes y con las costeras; en otras palabras, aún cuando las fuentes indican que las chozas eran de apariencia pobre, los vestigios arqueológicos señala que a pesar de que se trataba de construcciones de material perecedero, el número de las mismas debió ser considerable, toda vez que uno de los factores o indicaciones que se le dieron a Montejo el Mozo fue la de ubicar un sitio con una cantidad importante de habitantes.
 
 
El Archivo Histórico de Mérida Yucatán se localiza en el edificio conocido como “Villa Amira” en Avenida Paseo de Montejo Número 479 A esquina con 39, Colonia Centro. Comentarios y sugerencias: archivohistorico@merida.gob.mx